domingo, 10 de octubre de 2010

El escritor Best

 El escritor Best



El escritor best-seller entró con un sombrero de copa gris, un impermeable marrón y una pipa negra. Se sentó rápidamente y le pidió al mozo un café americano sin cortar. Saludó a los presentes frente a él mientras se quitaba el sombrero. Respondieron el saludo, Ribórian Galópoli, Jefe de redacción de la editorial “A mayúscula” y Víglian Motorzíck, periodista y principal columnista del importante diario dominical “La ultima de la semana”.

Víglian - ¿Sr...?
? – Sí, gracias.
Víglian – No le pregunté si gustaba de nada en realidad, pero si nos dice su nombre podemos invitarle un café- Dijo mostrando los dientes.
? – Pero ya lo pedí.
Ribórian – Bueno, podemos pagárselo – Propuso, observando la pipa funcionar.
? – Antes de todo debo aclarar, que a mí me gusta... el café con espumita... los bolígrafos negros... y las tetas grandes.
Ribórian – Esté es un escritor...rebelde! – Miró a su colega riendo y golpeándolo con el codo.
Víglian - .....¿Y su nombre es?

El entrevistado se tomó su tiempo dándole fuego a su pipa para contestar.

? – A mis jóvenes setenta y seis años, hay hábitos que nunca pierdo ¿A qué me han citado ustedes aquí? ¿Sabe usted la importancia de los locativos en mi obra? Como aquella novela que reza: “Esto es aquí y no allá”
Ribórian – Eso está en su novela “Bolígrafos negros” sino me equivoco.
? – No sabría decirle, cierta ligera inclinación hacia los fármacos en esa época borraron gran parte de mi memoria, al final de mi vida me encuentro releyéndome, siendo un lector más de mi obra.
Víglian - ¿Y cuando comenzó a escribir?
? – Uno nunca empieza a escribir, ya está escribiendo, y para cuando se da cuenta, todo eso ha quedado demasiado atrás, y uno sigue escribiendo.
Víglian - ...¿Y en ese entonces usted se llamaba?
? – He descubierto que el paso del tiempo no perdona ni los nombres, que hasta yo mismo me he olvidado de quien era.
Ribórian – Veo que es una persona bastante olvidadiza. ¿Olvidó ya el éxito de su última novela: “El guerrero fantasma”?
Víglian mirando a Ribórian – Era un buen libro.
Víglian mirando al autor - Es un buen libro.
Ribórian – Te corregís solito.
Víglian – Eso esta bien. ¿Y usted se ha olvidado? – Señala con su birome azul al
Sr. “Best-seller”.
? – Como usted mismo lo ha dicho, era un buen libro, construimos para el olvido, para nunca ser recordados. Se escribe para olvidar, para dejarle a usted la carga.

Llega el café, sin espumita. El escritor no lo toca.

Víglian pensó entonces que la única carga allí pesaba en él, que estaba escribiendo. Era su ego herido de escritor frustrado, lo que cambiaba sus ánimos.

Víglian - ¿Esté tipo va a responder algo con más seriedad? – Hablaba en voz baja - ¿Más concreto?
Ribórian – Quizás, señor Krisst Pórtnot, usted no diga su nombre porque sabe que el mundo lo sabe.
? – Usted me halaga, pero haciendo gala de falsa modestia, debo declinar semejante honor. Así como el café, que vino sin espumita. A ver cuando me traen las tetas grandes.
Ribórian – La imagen que me esta dando, Sr. Pórtnot, es completamente opuesta a la que uno imagina leyendo cualquiera de sus setenta y seis novelas.
Víglian - ¡Ah!¡Usted es un fanático!
? – ¿Quiere que le firme algo?
Ribórian – Poseo la primer edición –Acomodándose la corbata– de la primer novela del Señor Pórtnot –Y agregando- Esta valuada en tres mil dólares.
Víglian – Si le firmara ese ejemplar pasaría a valer mucho más –Dijo susurrando en la oreja del coleccionista Ribórian.
Ribórian – Creo que lo que haré será arrojar a la basura mis ciento ochenta y cuatro copias luego de conocer al verdadero Pórtnot.
Víglian - ...¿No estará exagerando?
? – No existe tal cosa como el verdadero Pórtnot.
Ribórian – Es por eso que no da entrevistas...¡Las vuelve un caos!
Víglian – Ahora le echa la culpa al señor?
? – Está bien – exhalando humo con aroma a vainilla – prometo tomar el café sin protestar.
Víglian – Podemos hacer esto rápido, solo conteste las preguntas y nos iremos de aquí
-Dijo conciliador.-
? - ¿Qué desean saber?
Ribórian toma un sorbo de su agua tónica y ojea su anotador.
Ribórian - ¿De dónde saca ideas tan fascinantes?
? - ¡Dignos hijos de sus revistas!
Ribórian – No olvide, Señor Pórtnot, que mi editorial publica sus libros –comienzan a temblarle los labios, señala con el dedo índice a Krisst Pórtnot-. Podemos lastimarlo señor Pórtnot.
Víglian mirando a Ribórian - ¡Dale en los tobillos! –un grito frenético, excitado.-
Víglian mirando al autor – No queríamos llegar a esto Sr. Pórtnot.

Pórtnot escupe la pipa y arroja el café sin espumita a la cara de Víglian, que chilla y se arroja encima de la mesa temblando, tomándose el rostro con la mano derecha. Víglian cae desmayado al suelo tirando del mantel. El mesero de turno se acerca a la mesa cauteloso.

Mozo - ¿Está todo en orden caballeros?

Ribórian, sentado, con las piernas empapadas por su agua tónica, toma por el codo al empleado sin dejar de mirar fijamente al escritor.
Ribórian – No se preocupe, el señor es un artista –con la otra mano abierta y extendida señala a Pórtnot. El mozo saca el codo de las garras que lo aprisionan.
Mozo – Está bien… pero no me hagan enchastre ché, que después tengo que limpiar yo.


El mozo se aleja a una distancia prudente, sin dejar de vigilar por lo bajo, la mesa y sus ocupantes, de los cuales uno de ellos, permanece tirado en el suelo, aferrando el mantel.
Ribórian saca un cigarrillo con manos temblorosas y busca lumbre en los bolsillos de su saco colgado de su silla Al encontrarse ausente de llama, se inclina sobre el desmayado Víglian y tantea con su palma derecha los bolsillos de este. Víglian tampoco tiene fuego y no piensa siquiera en pedirle a Pórtnot su encendedor para pipa. Parece que la única llama disponible, es el ego herido de Ribórian.
Ribórian acerca su tabaco a las llamas de su ego, que emana chispas desde su pecho, de inmediato, el cigarrillo enciende, al igual que su cuerpo, que lentamente comienza a arder sentado en su silla.
Pórtnot levanta su pipa del suelo, indiferente ante la combustión espontánea de su fanático desilusionado, acostumbrado a ese tipo de manifestaciones de sus adoradores más acérrimos. Ya contaba cuatro esa semana, y uno de ellos se había encendido en la entrada a su casa, ennegreciendo el camino de piedra hacia la puerta. Pórtnot lo había barrido con una escobita, y las cenizas de su fanático inmolado se habían mezclado con la tierra de su jardín. Desde entonces, se jactaba con su esposa, de regar con amor a sus lectores más queridos.
El mozo llegó corriendo con un matafuego, pero para entonces Ribórian no es más que un carbón de forma humana, encorvado en su silla y con la cabeza apuntando a Pórtnot. Mientras el mozo lanza una ráfaga de espuma blanca, Víglian se levanta sorpresivamente con rostro frenético, y se sube a la mesa de un salto ostentando un pedazo de botella rota en su mano derecha.
Al tiempo que Pórtnot, escritor best-seller, enciende su pipa nuevamente, Víglian, parado sobre la mesa se abre el cuello con el pedazo de vidrio. Pórtnot enciende la brasa al mismo tiempo que la vida de Víglian se apaga, recostado sobre la mesa.
Una señorita sugestivamente vestida, de pechos grandes y con un bolígrafo negro en su delicada mano entra al bar. Víglian, entre la sangre que brota de su garganta cercenada, alcanza a verla acercarse a la mesa donde está a punto de morir. Y, en un último suspiro vital, dice:

-Llegas tarde, Gabriela.

-Karda-Grimo-Bevi-

1 comentario:

  1. no se puede mas que adorar a aquellos que creemos son capaces de crear y sumergirnos en un mundo ajeno a este, sea cual fuera el parecido con el que habitamos, lo importante es el poder de abstraccion que esta gente pueda lograr para con nuestras mentes. Ahora, de ahi a levantarles un monumento o hacerles un monolito o inmolarse frente a ellos, hay una gran estupidez de por medio. Y es por esto que simples personas con grandes ideas se convierten en grandes adorados, y subidos al carro de la alabanza cometen atrocidades tales como segundas partes nefastas, o peor aun, venden el pais al mejor postor. muchas gracias y para ustedes nada mas que todo mi desprecio. leze-:....oOo...

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